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Asimismo en el mismo año y por iniciativa de siete jóvenes
montañeros nace el Club Deportivo Menditarte integrado por Rafael
Rodríguez, Fermín Sagües; Víctor Miguel López,
Fermín Aldaz, Juan Miguel Olaechea, José Joaquín Arazuri e
Iñigo Aranzadi. Todos eran de Pamplona y amigos del colegio. Siguiendo
con esta lista de nuevas iniciativas, se crea en Pamplona el 16 de diciembre
de 1941 un equipo de fútbol llamado Club Deportivo Navarra. Este club
era en realidad una sociedad polideportiva que además albergaba a
otros deportes como el ciclismo y baloncesto. Con el fin de abrir las puertas
a más actividades deportivas el Club Deportivo Navarra decide crear una
sección de montaña y con dicho fin pone un anuncio en el
periódico para animar a todos los aficionados a formar parte del Club.
Menditarte ilusionado por crear una sección de montaña dentro
del mencionado Club, decide acercarse por sus locales en la calle Mercaderes
nº 5, 1º, y empiezan a trabajar. En medio de un clima de incertidumbre
propio de una postguerra, se proponen como principal objetivo la captación
de nuevos socios. La falta de medios de tranporte y la obligación de
tener que solicitar salvoconductos de fronteras, incluso para ir a Burlada, no
ayudaba mucho a relanzar el montañismo. Dentro de este grupo de siete
amigos destacan por su actividad el llamado trío ATA, formado por las
iniciales de sus seudónimos: Auza (Fermín Aldaz), Txurregui
(Víctor Miguel López) y Arrichuri (Juan Miguel Olaechea).
En esta campaña de captación Juan Miguel Olaechea se pone en
contacto con Patxi Ripa, socio y fundador de Montañeros de Navarra,
quien le convence para ingresar en la nueva sección quien a pesar de
que no quería saber nada de agruparse de nuevo.
Mientras tanto la separación entre el grupo de fútbol, que era
el que más actividad tenía en comparación con el resto
de los deportes, y el de montaña empieza a ponerse de manifiesto. El
equipo de fútbol había conseguido ponerse a la cabeza en un
campeonato modesto y sus componentes comienzan con exigencias cada vez
mayores hasta que la directiva del Club Deportivo Navarra decide disolver
el equipo. El ciclismo y el baloncesto fueron a menos y al final sólo
quedó la sección de montaña.
APROBACION DE LOS ESTATUTOS DEL CLUB DEPORTIVO NAVARRA
Al poco tiempo de haberse disuelto Montañeros de Navarra, desde Madrid
Miguel Angel Sopeña y Osueta es nombrado como presidente de la
desaparecida Federación Vasco-Navarra de montañismo.
En su labor
de reactivación del montañismo se puso en contacto con Patxi Ripa
quien le adelanta la desaparición de su club, Montañeros de
Navarra, y el desengaño existente entre todos los montañeros.
Una vez que la sección de montañismo se hiciera con el Club
Deportivo Navarra, Sopeña le comunica a Ripa que la Delegación
Nacional de Deportes ha tomado el acuerdo de que sean las propias federaciones
quienes aprueben los reglamentos y directivas. Patxi le envía una carta
desde la Federación Española de Montaña y Sopeña
le remite un modelo de Estatutos. De antemano también le dijo que no
había de temer nada para legalizar el club, ya que tan solo era suficiente
con inscribirse en el Registro del Gobierno Civil de cada provincia.
Sabido ésto inmediatamente la sección de montaña
redactó el reglamento en el que se especificaba que la sociedad se
dedicaba exclusivamente a los deportes de montaña. Gracias a la
gestión realizada por Patxi Ripa se aprobaron los estatutos de nuestro
club en marzo de 1943, fecha a partir de la cual todo empezó a resultar
mucho más fácil. Examinado el libro de actas de aquella época
se observa que con fecha de 15 de enero de 1942 se celebra una reunión
de la junta directiva del club, y entre otros acuerdos, decide organizar el
primer concurso de altura para los asociados de acuerdo con el reglamento
presentado a dicha junta por Carlos González Izeta, miembro de la junta
directiva por aquellas fechas.
Se nombró la primera junta directiva y como presidente del Club Deportivo
Navarra a Fermín Aldaz, que ostentaría el cargo durante 20
años. Además se acordó que todos los que ingresaron en
1942 fuesen los socios fundadores, cuarenta en total. La actividad empieza
a tomar pulso y se organiza el primer concurso de altura, total 65.000 metros
en 50 montes, para lo cual se decide respetar los finalistas del año
anterior; así en la cumbre del monte Ortzantzurieta se celebra la
primera finalista y se imponen las tres primeras medallas concurso de
montañas al trío ATA.
Un año más tarde, en 1944 aparece el número 1 del
"boletín social" o circular para los socios del Club
Deportivo Navarra, que con el tiempo se convirtió en GURE MENDIAK, en
cuyos números queda patente la intensa actividad que ya por entonces
desarrollaba el club.
Ya en 1945 se crea la sección de esquí a la que seguirían,
en años posteriores, la de escalada, espeleología y cultura. Era
evidente que el montañismo se encontraba en plena evolución. Prueba
de ello es que en mayo del 45 tuvo lugar la tercera fiesta finalista en Zuriain
en la que ya se pusieron 24 medallas. El Club fue adaptándose a las
necesidades de los montañeros y empieza a organizar excursiones colectivas
al monte en autobuses. Tras seis años de intensa actividad la junta
directiva estima oportuno cambiar de local y de la calle Mercaderes nº 5 se
pasa a un piso de la calle Estafeta nº33-2º, domicilio en el cual
transcurre la época dorada del Club hasta que en 1976 se decide comprar
los locales de la calle Jarauta nº 78.
HACIA LA CUMBRE
En marcha ascendente el Club, desde la calle Estafeta, emprende una labor
muy intensa que le ha llevado hasta la consecución del mayor galardón
gracias a la labor que, de manera desinteresada, han emprendido algunos de sus
directivos y socios má fieles, el 50 aniversario de su creación.
Entre 1945 y 1947 se puede decir que en los aspectos más fundamentales
comienza su consolidación. Con gran rapidez los proyectos se hacen realidad
y el Deportivo Navarra se asienta en Pamplona como un Club de Montaña abierto a
las inquietudes del momento.
Los locales de la calle Mercaderes son ya insuficientes y se pasa a un segundo
piso del número 33 de la calle Estafeta, en donde sin darse cuenta el
Club transcurre más de 25 años de su vida fomentando el
montañismo en Pamplona y en otras localidades de Navarra, así
como otros deportes que cuentan como principal marco de acción la
montaña. No sólo el montañismo sino que otras actividades
como la gastronomía se desarrollan en nuestro local. Así nació
la primera sociedad gastronómica de Pamplona que más tarde
daría lugar al Napardi.
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Así en 1945 el Club organiza excursiones a Ibañeta, y aisladamente
a Candanchú, para esquiar. Pasados dos años ya se organiza el primer
Campeonato Navarro de Esquí en Ibañeta al que con gran acogida
se presentan esquiadore masculinos y femeninos.
Las salidas en autobuses colectivos al monte y a la nieve fueron una labor
constante que aunaba a cantidad de aficionados los fines de semana.
También el Deportivo vio nacer nuevas modalidades montañeras como
la escalada que, al tiempo, se integra en el Navarra al frente de unas siglas,
el GEDNA que potencia esta actividad de manera decisiva aunando en su seno
figuras importantes dentro del montañismo de élite en nuestra
comunidad. Lo mismo decir de la espeleología, ya que los primeros descensos
realizados de manera organizada surgen por iniciativa de un grupo de
jóvenes aventureros socios del Club. La inquietud por conocer lo que se
oculta en las profundidades así como en las grandes paredes de las
montañas ha contado siempre con un fiel amigo, el montañero,
que admirado de las maravillas que oculta la naturaleza, le ha llevado
a realizar todos los deportes y modalidades que pone a disposición
de la capacidad humana rozando en la actualidad situaciones límite.
Posteriormente los espeleólogos se integraron como grupo independiente
del Club dentro de la Institución Príncipe de Viana. En la
actualidad es Satorrak quien ocupa su puesto, grupo que está integrado
plenamente en el Navarra.
Van pasando los años conforme nuevas modalidades se afianzan en
nuestra comunidad el número de socios va en aumento. No sólo
la práctica del montañismo sino que la divulgación de
itinerarios y recorridos, con la ayuda de mapas y gráficos, vino
a cubrir un vacío muy importante en la afición. En este sentido
es destacable también las exposiciones, concursos de fotografía
y charlas que desde el Club se han organizado para todos sus seguidores y
allegados. El Club, en su día, fue "pionero" en la
organización de proyecciones: en un mismo año (1963) trajo a
Pamplona a Gastón Rebufat y Lionel Terray; ambos han fallecido, pero
entonces eran el "no ma más".
Mientras, las relaciones con la Federación y otros clubes es seguida
puntualmente, llegando a establecer con todos ellos buenos contactos. Así,
por encargo de la Federación Española y Vasco-Navarra en 1960 se
organiza el Campamento Internacional en Belagua, petición que se repite
en 1974 para organizar en el Llano de Eskilzarra el Campamento Nacional de
Montañismo en colaboración con los clubes Anaitasuna y Errotazar.
UN PROYECTO AMBICIOSO
Asentado el montañismo, el Deportivo Navarra en 1971 hace realidad uno
de los proyectos más ambiciosos para un club: la construcción
del albergue de montaña en Belagua. Desde su creación han pasado
muchos años y no en balde ha sido un centro de apoyo imprescindible
para la promoción del montañismo en la zona y de otros deportes
como esquí de fondo que, mediante cursillos de iniciación y
perfeccionamiento, ha pasado a ser en la actualidad el deporte invernal
estrella en la zona.
Tampoco podemos pasar por alto la Alta Ruta de Belagoa: se trata de uno de los
recorridos de esquí-alpinismo que cuenta a nivel nacional con gran
prestigio.
En todas las estaciones el Club ha tenido y tiene organizadas sus actividades:
así en otoño los veteranos tienen una cita anual a la que con buena
acogida concurren los montañeros de épocas pasadas para pasar
un día entrañable. Asímismo las fiestas finalistas se suceden
año tras año sin interrupción.
Estafeta número 33 ha sido para muchos de nosotros nuestra segunda casa,
ya que en ella hemos pasado gran parte de nuestro tiempo organizando y preparando
muchos proyectos. Para todo ello han sido necesarias muchas gestiones y no
fallecer en ellas. Se han llamado a muchas puertas, y generalmente hemos sido
bien atendidos; en este sentido, el Club quiere agradecer las atenciones que ha
recibido de parte de las instituciones y de todos aquellos que de alguna manera
han contribuido en la consolidación del Deportivo Navarra. Toda esta
labor fue bastante dura hasta los años 60, ya que a partir de entonces
este deporte es reconocido por parte de la Administración.
LOS ULTIMOS ROMANTICOS
Siguiendo la misma trayectoria el Club está ubicado desde 1978 en Jarauta
78, local que hoy todos conocéis.
Los locales son propios y en ellos se sigue trabajando intensamente los
doce meses del año. Sin duda, para los que conocimos los inicios de
nuestro Club, las cosas han cambiado. En primer lugar debido a que ese
romanticismo que nos ha impulsado a trabajar en estos años está en crisis,
hasta el punto de decir que casi "pasado de moda". Hoy el Club
sigue adelante, pero requiere el impulso y la fuerza de gente joven que abra
una gama de posibilidades a las nuevas generaciones para seguir adelante con el
montañismo y así poder llegar a las Bodas de platino, diamante, etc.
En definitiva, "ir a más y mejorar" ha sido siempre la consigna
de nuestro Club, estando siempre al día con la evolución que con el
devenir de los tiempos has experimentado todos los deportes de la montaña.
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