Sierra de Aralar

 

 

La Sierra de Aralar abarca 208 km cuadrados de extensión que comparten Guipuzcoa y Navarra. Se trata de un gran macizo kárstico, que conforma un paisaje rocoso con valles ciegos , dolinas y multitud de simas y cuevas. Esta sierra estaba ya habitada en el paleolítico, conservando hoy una de las concentraciones de dólmenes y monumentos megalíticos más importantes de España.

 En lo alto de la sierra se encuentra el santuario de San Miguel de Aralar, de estilo románico y que cuenta con un hermoso retablo esmaltado del siglo XII. Desde este santuario se puede admirar una vista impresionante de todo el paraje.

El Aralar es el monte sagrado de los navarros donde los dioses y los ángeles se pasean con naturalidad cotidiana, se hacen pastores y se tienden junto a los rebaños de ovejas o caballos salvajes como faunos dormidos. El tiempo se para en este valle navarro.

Los ríos nacen y se pierden, se hacen manantiales en invierno y en primavera el agua se escapa por desfiladeros escondidos.

Aralar tiene 2.190 hectáreas; el 60 por cien son bosques de hayas y el 40 por ciento terrenos de pastos. Dominan el roble, el castaño, el haya, los pinos silvestres, el alerce japonés y el olmo. También hay tejos, avellanos, tilos y arces. En primavera las praderas se llenan de numerosas flores de mil colores.

 Los pastores viven en majadas del Aralar, sin bajar del monte durante meses. Les gusta la soledad, y con la compañía de un perro y sus ovejas latxas ocupan el tiempo en hacer los mejores quesos navarros -que duermen apilados en oscuras dependencias- . Si se les visita quizás te invitan a comer alubias y migas, y sin duda se recordará el sabor durante meses.

 

 

Fotos: Aitor Larreta, Francisco Solana, J.Dominguez, Toprural